Adivina, adivinanza: un tubérculo viajero y polifacético denominado técnicamente "Solanium tuberosum", de la familia de las solanáceas. ¿Más pistas?
Se come preparada de mil maneras y muchas veces como acompañamiento. ¿Qué es? Naturalmente: es la patata.
El recorrido que hizo la patata desde Perú fue largo y lleno de aventuras. Primero tuvo que cruzar todo un océano hasta llegar a Castilla, rondaba el siglo XVI. No experimentó un gran recibimiento, ya que fue considerada un alimento sólo para animales (no sabían lo que se estaban perdiendo) o "pobres de solemnidad". Desde allí se trasladó a la vecina Francia, y como un efecto carambola a Italia, Inglaterra y Alemania, una buena distribución hacia todos los lugares de Europa.
A fines del siglo XVIII aparece por primera vez en un libro de cocina francés, para ello Antoine Parmmentier, aprendiz de Farmacia, tuvo que estar en Alemania durante muchos años para descubrir que la patata era un alimento nutritivo y muy exquisito. Cuando volvió a Francia la introdujo en los hábitos alimenticios.
La patata es una, pero con una gran variedad. Se diferencia, sobre todo, por la zona en la que se cultive. Se conocen, aproximadamente, unas 1200 modalidades, sólo en España se tiene constancia de 150, de las cuáles la asturiana, la manchega, la canaria y la gallega son de las más destacadas.
Redondas, alargadas, rojas, blancuzcas, tempranas o tardías, las patatas son muy diferentes. Variada por su textura, color, forma o piel, ya que el medio en el que crezca hará que tenga unas características determinadas, y naturalmente, su sabor y forma de utilización serán distintas.
Se la comen los animales y la disfrutan los humanos
Las patatas, que en un principio sirvieron para alimentar a los animales, pasaron a formar parte después de la dieta del hombre. No obstante, sigue constituyendo una base alimenticia para ellos: el cerdo producirá una carne más compacta si al día come entre 5 y 6 kilos de patatas cocidas. El ganado vacuno puede consumir entre 15 a 20 kilos al día (según sean vacas lecheras o de carne) de patatas crudas. Las aves de corral pueden ser alimentadas, también, con patatas cocidas, que se habrán mezclado con el grano o forraje.
En la dieta humana, la patata puede ser preparada de mil y una formas y con todas disfrutaremos, contando siempre además con su inmensa fuente de propiedades nutricionales.
La opción más sana y mejor de tomar patata es asada o cocida. La patata frita aumenta el porcentaje de grasa y es más difícil de digerir, aun así es muy sabrosa, pero no siempre recomendable, y más si lleva mucha sal, ya que aumenta la absorción de los líquidos.
Si con todo siguen pensando en un plato de patatas fritas, lo mejor es que las partan todas del mismo tamaño y las frían en aceite de oliva abundante, que naden cómodamente en él hasta que estén en su punto.
Si lo que apetece es un buen puré, mejor no elegir patatas nuevas, ya que la fécula no habrá madurado lo suficiente y podría resultar indigesta. Un buen guiso de carne o pollo deberá llevar patatas de color amarillo, su pulpa, firme y lisa, concentrará el sabor.
En cualquier caso, un consejo: no mezclar nunca varios tipos de patatas en la misma receta, desmerecería bastante.