La Patata ó "Papa" es una planta originaria de América del Sur. La localizaron los colonizadores Españoles en el segundo viaje de los Hermanos Pizarro.
Era amarga, de pequeño tamaño y algunas
veces indigesta. Los Incas las comían
hervidas o directamente asadas sobre el
fuego. Los indígenas las cultivaban a más de
3000 metros de altitud en Perú, en la región
de Lima y en Cuzco capital del Imperio Inca, también las cultivaban
en la región del lago Titicaca cerca de Bolivia y en el Ecuador en la
región de Quito.
Las "papas" eran cultivadas por los
Incas en pequeñas terrazas, en las
abruptas pendientes donde vivían; y las
regaban con las aguas que bajaban de
los torrentes de las montañas; de esta
manera al cultivarlas a esta altitud las
plantas y los tubérculos se libraban de
los ataques de los insectos.
El primer testimonio escrito sobre las
patatas es de Pedro Cieza de León, que
tomó parte en la expedición de
Francisco Pizarro y sus hermanos y se
publicó en Sevilla el año 1535 en su
"Crónica del Perú", en la que escribe:
los habitantes tienen además de maíz,
"papas" que son raíces que agrupan
tubérculos...
Los escasos hombres de ciencia que
acompañaban la expedición de los Hermanos Pizarro, recalcan que las "papas" o patatas son
una fuente de alimentación normal en aquellas tierras, y que también las consumían los
desnutridos soldados españoles. Estos hombres dicen que las patatas no tenían buen gusto y
que eran insípidas y harinosas y que al traerlas a España en los galeones era solamente para
fines científicos.
En el año 1535 unos monjes las plantaron en su monasterio de Sevilla, después de haberlas
recogido de los navíos que venían de las Indias.
Felipe II, rey de España, puesto al corriente por las jerarquías
católicas sobre las ventajas nutritivas de las patatas, envía al Papa
Pío V cierta cantidad de tubérculos. El pontífice, no queda
satisfecho por su gusto, y durante más de 20 años se las dedica
como plantas ornamentales y para la alimentación de algunos
ganados. Las formas y el gusto de las patatas no recuerdan a
ninguna planta que se consumiera en aquellos tiempos, y las
creencias populares de la época no daban buena reputación a las
patatas, porque su nombre no aparecía en la Biblia, y pertenece a la
familia de las solanáceas, que son plantas venenosas y por la
creencia de que era un producto maléfico por reproducirse
rápidamente.
Esta repulsa al consumo de
patatas va a durar largo
tiempo y, mientras tanto no
se pierde el cultivo, porque se sigue sembrando en
jardinería y para consumo de algunos animales, hasta
que durante la guerra de los Siete Años (1756-1763)
un farmacéutico militar francés hecho prisionero,
Antonio Augusto Parmentier, es quien afirma que las
patatas, cultivo ya extendido por Europa, son las que
han salvado de morir de hambre a cientos de
compañeros de infortunio. Este mismo farmacéutico
después de escribir un libro titulado "El Tratado de La Patata", es laureado por el rey Luís XVI
de Francia, ya que a partir de entonces el pueblo se alimentaba de patatas para luchar contra las
hambrunas y calamidades de aquellos tiempos.
A principios del siglo XIX se comienzan a catalogar todas las variedades conocidas de patatas,
el año 1860 gracias a un trabajo del científico Vilmorín se catalogaron 177 variedades, el año
1990 un botanista Alemán afirma que había seguido 3.311 variedades durante 25 años. A partir
de estos momentos una amplia selección y cruzamientos de variedades han dado unos
excelentes resultados científicos.
Nuevas técnicas de hibridación han dado al
cabo de los años patatas más resistentes a los
parásitos y enfermedades.
Los nuevos métodos de cultivo, la selección de
la tierra para la siembra, variedades,
tecnologías, etc., han contribuido a mejorar los
rendimientos de la producción, la forma, la piel,
el gusto, los calibres y las cualidades
culinarias.
Hoy en día, iniciado el Siglo XXI, la patata es el cuarto cultivo alimentario mundial; representa el 50% de toda la producción mundial de tubérculos y raíces. Al final de los años 60 el nivel de
crecimiento de la superficie cultivada tanto en los países desarrollados como en los de vías de
desarrollo, es mayor en la patata que en otros cultivos alimentarios.