Tomado de Practicosas.
Cuando los conquistadores de América de regreso a España, llevaron como souvenir unas cuantas bolsas de papas, esto no causó ninguna gracia. Feas y sucias por fuera cobraron enseguida mala fama: que eran alimentos de indios.... que hacían crecer plumas... que producían lepra ...
Por tal razón, aunque las papas entraron primero en España, los españoles les cerraron las puestas de la cocina. Un francés muy culto, de profeción agrónomo, se interesó por ellas , se abocó a su estudio y descubrió su valor alimenticio, dio por tierra con todos los prejuicios y propició su cultivo al descubrir su rendimiento y alto valor nutritivo.
Este gran estudioso y visionario llamado Antoine Parmentier profetizó que las papas con el tiempo se convertiría en el pan de los pobres y el manjar de los ricos. La historia de la gastronomía le hizo justicia y eternizó su nombre llamando así: "A la Parmentier" a todos aquellos platos en cuya elaboración se incluya la papa como ingrediente básico