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Mitos y prejuicios en torno a la papa.
Por Andrés Contreras M.
Tomado de Mitos y prejuicios en torno a la papa.
Instituto de Producción y Sanidad Vegetal. Facultad de Ciencias Agrarias. Universidad Austral de Chile.

Esta planta ha influído fuertemente en la historia de la alimentación humana, en rituales mágicos, superchería, curanderías, en las artes, poesía, en la gastronomía y en el desarrollo de técnicas de investigación.

Esta Papa, planta y tubérculo, que ha suscitado y suscita profundas controversias y discusiones de la más diversa índole es "americana"... de la América morena, "originaria de los Andes del sur y de las islas mojadas de Chiloé marino".

Es la americana que conquistó al mundo y constituye en la actualidad el 4º cultivo más importante después del trigo, maíz y arroz.

Su llegada a Europa a mediados del siglo XVI es motivo de discusiones pues mientras algunos opinan que viajó de Perú vía Cartagena de Indias, de allí a Islas Canarias, España y Europa; otros opinan que habría sido llevada desde Chiloé por piratas ingleses e irlandeses a Irlanda y de allí a Europa.

Dicha discusión aún hoy día es motivo de estudios... sin embargo la historia nos señala a algunas variedades chilotas como influyentes en la antigua papa europea: entre ellas la "Paterson Victoria", en Inglaterra; la Daber en Alemania y la más importante que fue la "Púrpura Casposa de Chile" que provocó la revolución más grande en el mejoramiento de esta planta en Europa,por allá por el año 1845, y cuya influencia perdura hasta hoy en los actuales cultivares que se consumen a nivel mundial.

Muy pocas plantas pueden igualar la reputación adquirida por la papa en el transcurrir de los años, de ser una bendición y un veneno al mismo tiempo.

Esta planta pertenece a la familia de las llamadas "Sombras Tenebrosas" entre las cuales se encuentran al pepino dulce, berenjena, ají, tomate..., las plantas narcóticas y alucinógenas como Physalis, Belladona,Datura,Mandrágora, Tabaco.

La Datura es anestésico y narcótico... e induce a sueños que pronostican el futuro.

El Tabaco, "los brujos se pueden comunicar con los espíritus maestros por medio de puentes celestiales construídos con humo de tabaco que estos fuman".

La Mandrágora ha sido considerada por los hindúes como una promotora de la concepción de hijos.

El Latué en Chile es usada como planta que induce a revelaciones a los que la consuman... y también es afrodisíaca.

No solamente en Europa sino tribus de África y América usaban plantas de esta extensa familia para toda suerte de rituales.

La Papa no escapa a esto y al igual que otras muchas raíces y tubérculos ha sufrido de las difamaciones vertidas sobre aquellas partes no visibles.

En los primeros tiempos de su llegada a Europa, sus tubérculos fueron considerados maléficos,por ser producidos bajo tierra y comidos por cerdos, que según la Biblia era donde se alojaban los demonios.

Se ha pretendido, con la papa, curar la gota, el lumbago, la borrachera, los ojos amoratados, la insolación (restregando la espalda), el reumatismo (si se lleva en el bolsillo), el dolor de cabeza, el berrinche, el dolor de muelas (el truco consiste en meter una papa pelada en el bolsillo del lado de la muela cariada, el dolor cesaría cuando la papa se hubiese descompuesto). El estado en que queda el bolsillo con esta práctica no se nos ha dado a conocer.

Los irlandeses creyeron, durante mucho tiempo que, el agua de hervir las papas podía curar esguinces, e incluso huesos rotos. En Holanda se creía que la gente que se bañaba en esa agua tendría verrugas, pero si así era, podrían eliminarlas restregando contra ellas una papa rebanada.

Los médicos europeos del pasado veían en la papa el origen del raquitismo, el escrofulismo, la aerofagia, la sífilis y la indigestión. Una superstición irlandesa aseguraba que si una mujer embarazada comía papas por la noche, podía parir un niño macrocefálico.

Un parlamentario francés del siglo XVII fue tan lejos como para decretar que en vista del hecho de que la papa era una substancia perniciosa cuyo consumo podía causar la lepra, quedaba prohibido su cultivo bajo pena de una multa. El miedo a la lepra duró hasta muy entrado el siglo XVIII, y para entonces la supuesta virulencia de la papa había convencido a algunos sicilianos de que, si querían que alguien muriese, todo lo que tenían que hacer era escribir su nombre en un papel y clavarlo en una papa; antes del mes habría pasado a mejor vida.

Los chilotes tienen una tradición parecida..., cuentan que si desean hacer el mal a algún vecino, la noche de San Juan van a la bodega de éste, sacan una papa y la entierran en el cementerio más cercano. Como el susodicho vecino sospecha de ello, va también a la bodega del que quiere hacerle mal y realiza la misma operación. Como resultado podemos ver en época de floración de papas, los cementerios chilotes adornados con estas flores.

En el mismo sentido, si una persona desea saber si le irá bien, regular o mal, en el año, la noche de San Juan recurre a las papas, tirando bajo su cama una pelada, una a medio pelar, otra sin pelar. A las doce de la noche, estira una mano bajo el catre y la que saque le indicará su futuro: pelada = pobre; con piel = riqueza.

Esta planta es la única que ha dado nombre a una guerra , la Kartoffelkrieg de 1778-9. Federico el Grande de Prusia convencido que el mejor momento para plantar las papas era durante la luna nueva, estaba de punta con Austria y ambos ejércitos rivalizaban continuamente para hacerse con las papas del otro. Agotados los recursos, cuando llegó el invierno los forzó a terminar. Este soberano descendía de un linaje real que mostraron siempre gran interés en la papa. Su bisabuelo, Federico, el Gran Elector, las plantó en Lustgarten en 1651 porque le gustaban sus flores.

Guillermo I, padre de Federico el Grande estaba tan convencido del valor nutritivo de la papa que durante una época amenazó con cortar nariz y orejas a todo aquel que se negara a plantarlas. No sabemos si sabía que uno de los medios utilizados por los indios sudamericanos, para aplacar a los dioses de la papa, era la mutilación de nariz y labios de los elegidos en rituales religiosos.

Un herborista inglés, William Salmon, el año 1622 escribía que las papas eran maravillosas para confortar, alimentar y reforzar el cuerpo, añadiendo "e incitar a Venus". El indicaba que las papas eran diuréticas, digestivas y espermatogénicas "alimenta a todo el cuerpo, cura la tuberculosis y provoca concupiscencia".

Hasta finales del siglo XIX una opinión muy extendida en Europa era que la papa "era afrodisíaca y curaba la impotencia".

Como prueba de la naturaleza erótica de la papa, los ingleses señalaban con el dedo a los campesinos irlandeses, que comían muchas papas y tenían muchos hijos.

Al estar tan relacionada con el sexo, la papa lo estaba también con el pecado. Los escoceses la rehuían dado que sus clérigos les recordaban constantemente que no eran mencionadas en la Biblia. En el siglo XVIII, al irreprochable clérigo Chauncey Goodrich, de Massachusetts, por poco lo arrojan del púlpito cuando sus parroquianos supieron que había cultivado 650 kg. de papa en su jardín.

Esta planta empezó a alcanzar cierta respetabilidad en Europa continental hacia fines del siglo XVIII, gracias a Antoine-Agustin Parmentier, un farmacéutico del ejercito francés. Durante la guerra de los siete años fue capturado por las tropas de Federico, el Grande, y encarcelado durante tres años en Hannover. Subsistió en base a papas por lo que quedó muy agradecido de este tubérculo convirtiéndose en un entusiasta proselitista de la papa que indujo al rey Luis XVI a que estimulara la plantación de esta planta para alimentar a sus súbditos mal alimentados.

Para fomentar la curiosidad de la gente, Parmentier en la época de cosecha hacía patrullar la zona por soldados durante el día, los que desaparecían en la noche. La gente creyendo que algo que merecía protección debía ser muy valiosos, entraban a hurtadillas por la noche y robaban papas ... que era el objetivo de Parmentier. Así, este tubérculo se convirtió en una comida corriente en toda Europa. Más tarde el rey diría a Parmentier: "Francia te agradecerá algún día el haber encontrado un alimento para los pobres". Aunque en vida no se le reconoció, otros franceses, perdido el temor a la lepra y otras enfermedades llegaron a considerar la papa como "la única bendición sustanciosa que han conseguido los habitantes de Europa con el descubrimiento de América".

Con todo en las civilizaciones avanzadas la base de su alimentación ha sido el trigo y las raíces y tubérculos considerados como "alimentos inferiores para pueblos inferiores". Afortunadamente para millones de seres humanos actuales la papa y otros vegetales de raíces y tubérculos son verdaderos tesoros enterrados.

En algunas partes de Indonesia las papas se usaban para ocasiones muy especiales tales como bodas o cumpleaños. en Filipinas, cuando las mujeres van al mercado compran la papa al final para esparcirlas encima del cesto y demostrar que son de clase alta. En esta misma región en algunos supermercados las envuelven en plástico, una a una y son consideradas artículos de lujo.

Los restaurantes elegantes en Francia insertan en su menú el "Potage Parmentier" que no es más que una vulgar sopa de papa.

El gusto por la papa varía de acuerdo a latitudes y no cansa por no tener sabor fuerte.

En comunidades peruanas se envía a mercado papas blancas o algunas de colores, pero se guardan las "amarillas". En Bangladesh los agricultores envían al comercio las blancas y de gran tamaño, pero se guardan las de piel roja y púrpura. Los brasileños la prefieren blancas, los europeos consumen las de piel amarilla o rosada pero de pulpa amarilla crema. En USA las prefieren grandes, de pulpa blanca y harinosas y de buena fritura. Los chilotes venden las variedades introducidas pero se dejan las de colores y gustan las que son más harinosas.

El consumo per cápita ha sido variable en el tiempo y en el espacio. En 1780 los irlandeses ingerían un promedio de 3.5 kilos por cabeza diario. Un antiguo dicho de este pueblo decía: "Mientras comas la primera, pela la segunda, no sueltes la tercera y no pierdas de vista la cuarta". La definición del "estofado irlandés" de aquellos tiempos era un pequeña papa acompañada de una grande.

Esta planta, en la actualidad es plantada y consumida en todas partes del mundo. Su versatilidad es maravillosa y su colorido nos promete nuevos usos en nuevos ritos y nuevos platos para continuar siendo la "Universal delicia, tesoro interminable de los pueblos".



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